Quería dejar unos días reposar el partido al que acudía de Copa del Rey del Oviedo ante el Atlético de Madrid. Caímos eliminados por cero a dos, pero sin duda, fue la fiesta del fútbol.

Ante una gran entrada de aficionados, se vivió una noche mágica en el Carlos Tartiere con una gran primera parte del Oviedo, la segunda, mejorable. Sin duda, el mejor jugador del partido fue Viti, más conocido como la bala de Laviana. El joven jugador carbayón demostró que tiene un físico envidiable y estuvo muy participativo durante todo el partido. La peor nota, para Obeng. No tuvo un gran partido.

Griezmann, pieza clave

La verdad es que pese al color rosa de su pelo, tuvo una gran actuación en el Tartiere. Fue un recital de pases a través del cuál fabricaban el segundo gol. El delantero francés siempre estaba presente en el ataque ante cualquier jugada del Atlético de Madrid. Una maravilla verle jugar en Oviedo.

Pese al resultado, fue un partido para disfrutar. Para ver a un equipo de Primera División en acción. Un Tartiere que animaba a los suyos hasta el final. La masa social del Oviedo está ahí. Está ahí siempre. Ya sea en Segunda, Tercera o Primera. La afición del Oviedo siempre está y siempre estará.

Después de la derrota en Andorra toca reponer fuerzas y prepararse para el partido del viernes 13 en el Carlos Tartiere ante el Deportivo Alavés a las nueve de la noche.

¡Hala Oviedo!